miércoles, 18 de febrero de 2009

Una de Superación

¿Es cierto que lo tenemos todo?

¿Es cierto que en realidad no sabemos lo fácil que es nuestra vida?


Os voy a contar una historia, una historia tan real como esa lágrima que nos cae por las mañanas al levantarnos y bostezar, tan real como la pantalla que estás mirando. Es tan real como tú lo eres, pero no lo parece.

En un pueblecito cercano a Adís Adeba, llamado Arsi, en 1973 nació un niño. Otro como todos los demás, una espalda más donde cargar el grano, pero una boca más que alimentar. Tenía otros nueve hermanos y vivía en casa de sus padres, unos simples granjeros que apenas tenían que llevarse a la boca.

La escuela más próxima estaba a 10 km por lo que todas las mañanas desde los nueve años, Haile, que así se llama el chico, abandonaba su casa bien temprano para poder recorrer esa distancia y, aún así, ser puntual. Evidentemente no había otra manera de hacerlo.

Quizá fuera el ansia de conocimiento, quizá las dificultades que pasaba en casa, o quizá simplemente que le gustaba correr, pues lo hizo una forma de vida.

Así se forjó la leyenda de uno de los más grandes atleta de todos los tiempos Haile Gebreselassie, 2 veces campeón olímpico y 4 campeón del mundo de los 10000 m... quizá esos fueron los 10 km que recorría todas las mañanas para ir a la escuela.



Si nos fijamos aún hoy podemos ver como coloca su mano izquierda al correr, como si llevara los libros que entonces llevaba a la escuela.

... y pensar que hoy en día los niños odian ir a la escuela...

viernes, 12 de diciembre de 2008

El Contrato que Acepto

Poco importan nuestras creencias o nuestras ideas políticas, el sistema instituído reposa en el acuerdo tácito de un tipo de contrato aprobado por cada uno de nosotros que a grandes rasgos os expongo:


Acepto la competitividad como base de nuestro sistema, aunque soy consciente de que este funcionamiento engendra frustracion y cólera a la inmensa mayoría de los perdedores.
Acepto que me humillen o me exploten a condición de que se me permita humillar o explotar a otro que ocupe un lugar inferior en la pirámide social.

Acepto la exclusión social de los marginados, de los inadaptados y de los débiles porque considero que la carga que puede asumir la sociedad tiene sus límites.


Acepto remunerar a los bancos para que ellos inviertan mi sueldo a su conveniencia y que no me den ningún dividendo de sus gigantescas ganancias (ganancias que servirán para atracar a los países pobres, hecho que acepto implícitamente). Acepto también que me descuenten una fuerte comisión por prestarme dinero, dinero que proviene exclusivamente de los otros clientes.


Acepto que congelemos o tiremos toneladas de comida para que los cursos bursátiles no se derrumben, en vez de ofrecérsela a los necesitados y de permitir a algunos centenares de miles de personas no morir de hambre cada año.


Acepto que sea ilegal poner fin a tu propia vida rápidamente, en cambio tolero que se haga lentamente inhalando o ingeriendo substancias tóxicas autorizadas por los gobiernos.


Acepto que se haga la guerra para así hacer reinar la paz.

Acepto que en nombre de la paz, el primer gasto de los Estados sea el de defensa. Entonces acepto que los conflictos sean creados artificialmente para deshacerse del stock de armas y así permitir a la economía mundial seguir avanzando.

Acepto la hegemonía del petróleo en nuestra economía, aunque es una energía muy costosa y contaminante y estoy de acuerdo en impedir todo intento de sustitución si se desvelara que hemos descubierto un medio gratuíto e ilimitado de producir energía. Acepto que sería nuestra perdición.


Acepto que se condene el asesinato de otro humano, salvo que los gobiernos decreten que es un enemigo y me animen a matarlo.

Acepto que se divida la opinión pública creando unos partidos de derecha y izquierda que tendrán como pasatiempo la pelea entre ellos haciéndome creer que el sistema está avanzando.
Además acepto toda clase de división posible con tal que esas divisiones me permitan focalizar mi cólera hacia los enemigos designados cuando se agiten sus retratos ante mis ojos.


Acepto que el poder de fabricar la opinión pública, antes ostentado por las religiones, esté hoy en manos de hombres de negocios no elegidos democráticamente que son totalmente libres de controlar los Estados, porque estoy convencido del buen uso que harán con él.


Acepto que la idea de la felicidad se reduzca a la comodidad; el amor al sexo y la libertad a la satisfacción de todos los deseos, porque es lo que me repite la publicidad cada día. Cuanto más infeliz soy más consumo. Cumpliré mi papel contribuyendo al buen funcionamiento de nuestra economía.

Acepto que el valor de una persona sea proporcional a su cuenta bancaria, que se aprecie su utilidad en función de su productividad y no de sus cualidades, y que sea excluído del sistema si no produce lo suficiente.

Acepto que se recompense cómodamente a los jugadores de football y a los actores y mucho menos a los profesores y los médicos encargados de la educación y de la salud de las futuras generaciones.

Acepto que se destierre de la sociedad a las personas mayores cuya experiencia podría sernos útil, pues, como somos la civilización más evolucionada del planeta (y sin duda del universo) sabemos que la experiencia ni se comparte ni se transmite.


Acepto que se me presenten noticias negativas y aterradoras del mundo todos los días, para que así pueda apreciar hasta qué punto nuestra situación es normal y cuánta suerte tengo de vivir en Occidente. Sé que mantener el miedo en nuestros espíritus sólo puede ser beneficioso para nosotros.

Acepto que los industriales, militares y jefes de Estado celebren reuniones regularmente para, sin consultarnos, tomar decisiones que comprometen el porvenir de la vida y del planeta.


Acepto consumir carne bovina tratada con hormonas sin que explícitamente se me avise. Acepto que el cultivo de OGM (Organismos Genéticamente Modificados) se propague en el mundo entero, permitiendo así a las multinacionales agroalimentarias patentar seres vivos, almacenar ganancias considerables y tener bajo su yugo a la agricultura mundial.


Acepto que los bancos internacionales presten dinero a los países que quieren armarse y combatir, y que así elijan los que harán la guerra y los que no. Soy consciente de que es mejor financiar a los dos bandos para estar seguros de ganar dinero y prolongar los conflictos el mayor tiempo posible con el fin de poder totalmente arrebatar sus recursos si no pueden reembolsar sus préstamos.

Acepto que las multinacionales se abstengan de aplicar los progresos sociales de Occidente en los países desfavorecidos. Considerando que ya es una suerte para ellos que los hagan trabajar. Prefiero que se utilicen las leyes vigentes en estos países que permiten hacer trabajar a niños en condiciones inhumanas y precarias. En nombre de los derechos humanos y del cuidadano, no tenemos derecho ejercer injerencia.


Acepto que los laboratorios farmacéuticos y los industriales agroalimentarios vendan en los países desfavorecidos productos caducados o utilicen substancias cancerígenas prohibidas en Occidente.


Acepto que el resto del planeta, es decir cuatro mil milliones de individuos, pueda pensar de otro modo a condición de que no venga a expresar sus creencias en nuestra casa, y todavía menos a intentar explicar nuestra Historia con sus nociones filosóficas primitivas.


Acepto la idea de que existen sólo dos posibilidades en la naturaleza, a saber: cazar o ser cazado, y si estamos dotados de una conciencia y de un lenguaje, ciertamente no es para escapar de esa dualidad, sino para justificar por qué actuamos de ese modo.

Acepto considerar nuestro pasado como una como una continuación ininterrumpida de conflictos, de conspiraciones políticas y de voluntades hegemónicas, pero sé que hoy todo esto ya no existe porque estamos en el summum de nuestra evolución, y porque las reglas que rigen nuestro mundo son la búsqueda de la felicidad y de la libertad para todos los pueblos, como lo oímos sin cesar en nuestros discursos políticos.


Acepto sin discutir y considero como verdades todas las teorías propuestas para la explicación de los misterios de nuestros orígenes. Y acepto que la naturaleza haya podido dedicar millones de años para crear a un ser humano cuyo único pasatiempo es la destrucción de su propia especie en unos instantes.

Acepto la búsqueda del beneficio como fin supremo de la Humanidad y la acumulación de riqueza como realización de la vida humana.


Acepto la destrucción de los bosques, la casi desaparición de los peces en los ríos y en nuestros océanos. Acepto el aumento de la polución industrial y la dispersión de venenos químicos y de elementos radiactivos en la naturaleza.

Acepto la utilizacion de toda clase de aditivos químicos en mi alimentación, porque estoy convencido de que si se añaden es porque son útiles e inócuos.


Acepto la guerra económica que actúa con rigor sobre el planeta, aunque siento que nos lleva hacia una catástrofe sin precedentes.

Acepto esta situación, y supongo que no puedo hacer nada para cambiarla o mejorarla.


Acepto ser tratado como ganado porque definitivamente pienso que no valgo más.

ACEPTO NO PLANTEAR NINGUNA CUESTIÓN, CERRAR LOS OJOS SOBRE TODO ESTO Y NO FORMULAR NINGUNA OPOSICIÓN VERDADERA, PORQUE ESTOY DEMASIADO OCUPADO POR MI VIDA Y MIS PREOCUPACIONES.

INCLUSO ACEPTO DEFENDER A MUERTE ESTE CONTRATO SI USTED ME LO PIDE.

ACEPTO PUES, EN MI ALMA Y CONCIENCIA Y DEFINITIVAMENTE ESTA MATRIZ TRISTE QUE USTED COLOCA DELANTE DE MIS OJOS PARA ABSTENERME DE VER LA REALIDAD DE LAS COSAS.

Sé que todos ustedes actúan por mi bien y el de todos, y por eso les doy las gracias.

“Acepto” es un texto -publicado en 2003 para conmemorar el triste aniversario de los acontecimientos del 11 de septiembre- “altamente simbólico para la humanidad“. Este texto, que fue leído, entre otros, en la radio francesa NSEO.com , nos recuerda severamente el contrato social que aceptamos con prórroga. Un acuerdo tácito que firmamos cada mañana al despertar y simplemente no hacer nada . Algo más que una crítica social, en este breve texto se destacan los hechos resultantes de nuestra innegable predilección por la comodidad, la indiferencia y la marginación.

Hecho por Amistad sobre la Tierra, el 11 de septiembre 2003. Un anónimo que envió el texto a NSEO para que fuese radiodifundido.





Fuente de información: http://elporyectomatriz.wordpress.com/

sábado, 27 de octubre de 2007

Bahr

Bahr el Abyad es un niño de Sudán que vive en Jartum, su capital. Dentro de Sudán es un privilegiado porque, aunque no tiene agua corriente ni luz ni televisión, puede comer todos los dias y va al colegio, cosas que pocos compatriotas suyos pueden hacer. Tiene 9 años y es musulmán suní, al igual que el 60% del país.

Su futuro no promete mucho, ya que su pais vive una guerra permanente desde el año 1983 y dentro de 5 o como mucho 6 ó 7 años será reclutado a la fuerza como militar, como lo fue su padre cuando empezó la guerra y como lo fueron sus 5 hermanos mayores.

Bahr todos los dias recuerda a sus dos hermanos Omar Hassan y Yaafar de 16 y 18 años, que son los dos únicos supervivientes de su familia entre los reclutados en el ejército. El padre de Bahr murió hace tres años en una revuelta en el sudeste del país por parte de los soldados eritreos. Sus tres hermanos mayores a los que no conoció murieron también en combate contra el Ejército Popular para la Liberación de Sudán (EPLS).

Todas las noches Bahr le dice a su madre que algún día será un líder, el presidente de la nación, y que entonces todos serían felices, los niños no lucharán y podrán jugar en las calles. Seguirán teniendo padres y podrán conocer a sus hermanos.

Todas las noches Bahr le pregunta a su madre : "¿Mamá, qué tengo que hacer para poder ser un buen presidente?"

Todas las noches su madre le dice:

"Para ser un buen presidente primero tienes que ser ético, concebir un mundo de iguales, independientemente de raza, religión y sexo (....Mientras en la frontera USA-Méjico se está construyendo un muro, apoyado por el señor George W. Bush, para poder separar ambos paises y "acabar- según sus propias palabras- con la amenaza que supone para el país la inmigración y los inmigrantes"....)











Tienes que decir siempre la verdad de tus intenciones (...Mientras tanto Irak trata de recuperarse de una guerra que a costado la vida a más de 35.000 civiles y a herido a más de 70.000. Los bombardeos en ciudades como Basora provocarán el nacimiento de una gran cantidad de niños con deficiencias. La guerra, que ha costado más de 150 mil millones de dólares le ha hecho perder al pais más de 200 escuelas, el 40% de los puestos de trabajo y un potencial de trabajo incalculable. Los paises aliados han obtenido beneficios, en algunos casos muy cuantiosos. Las empresas que han proveído de armamento y suministros diversos a las tropas invasoras no han sido las únicas, también en el control de las reservas petrolíferas se ha ganado mucho dinero. Mientras tanto las armas de destrucción masiva siguen sin encontrarse...)






Acaba con las guerras y con la violencia de los paises (...Mientras tanto la industria armamentística se convierte en uno de los principales ingresos de las empresas estadounidenses. Otros paises se benefician de la venta de armas, y no sólo USA y Francia. En España, Zapatero le vendió en 2005 a Venezuela armas por valor de 1300 millones de euros...)

Trabaja por la salud (...Las enfermedades con más índice de morbilidad en el mundo se podrían erradicar con el 10% del dinero dedicado a la industria armaméntistica, y con el 50% del presupuesto dedicado a la investigación sobre otros fármacos para la caida del cabello o para la obesidad, no clasificados de primera necesidad por la OMS...)




Y sobre todo sigue siempre tus principios"




Cada noche Bahr se acuesta en el suelo de su casa pensando en lo que le gustaría hacer siendo un lider, y cada mañana, cuando se levanta, piensa en lo que para él sería un mundo perfecto en el que su padre, su hermano Omar Hassan y su hermano Yaafar no habrían tenido que matar.





“¿Y no será que en este mundo hay cada vez más gente y menos personas?" (Quino, Mafalda).







Todos los datos de este cuento son inventados.
Bahr el Abyad es el nombre que los sudaneses dan al Nilo Blanco, la parte del río que pasa por Sudán.






Para saber más sobre la guerra que desde el año 1983 asola Sudán sólo haz click aquí y léelo http://www.fuhem.es/portal/areas/paz/observatorio/informes/sudan.htm#El%20interés%20de%20Estados



domingo, 14 de octubre de 2007

IFMSA

Escribe Gontxi:

Muchos me habeis preguntado que es dado lo que pone en mi perfil. Este tema era necesario:

Las siglas IFMSA (International Federation of Medical Students Associations) representan a una de las mayores organizaciones estudiantiles del mundo. Fundada en Copenhague, en 1951, pretende promover la cooperación entre los estudiantes de medicina del Mundo, mediante los siguientes objetivos:



    • Ser foro de discusión para estudiantes de medicina de temas relacionados con la salud, educación y medicina; y, tras el debate, formular posicionamientos y desarrollar actividades en consecuencia.
    • Promover ideales humanitarios y éticos en estudiantes de medicina.
    • Servir de plataforma para el desarrollo de intercambios profesionales y proyectos de los estudiantes de medicina.
    • Ser el instrumento para que se establezcan contacto y cooperación con otras organizaciones nacionales e internacionales.

En la actualidad, IFMSA está constituida por asociaciones de estudiantes de medicina de unos 90 países de todo el mundo. Cualquier estudiante de medicina de una facultad miembro de la federación puede tomar parte en sus actividades, lo que significa que IFMSA representa aproximadamente a 1.000.000 estudiantes de medicina de unas 850 facultades distribuidas por todo el mundo.


Eso es lo que pone en la página http://www.ifmsa-spain.org/ , digamos que es la "información oficial".


¿Qué es IFMSA en realidad para mi?¿Qué hago yo allí?

Pues en la Universidad de Castilla-La Mancha IFMSA somos un grupo de amigos que nos hemos propuesto intentar cambiar un poco las cosas para mejor, poner nuestro granito de arena para construir una realidad más confortable, más igualitaria en la que todos podamos convivir de forma justa y sostenible.
También intentamos formarnos lo más posible manteniendo el contacto con las informaciones médicas que van saliendo, intentamos proponer actividades de formación, intentamos comunicar todas las facultades de España.
Por último y no menos importante también es una oportunidad para conocer mundo con las becas que ofertamos en verano para los miembros. Este año muchos se han ido y han vivido una de las experiencias más importantes y excitantes de su vida.

Ved el vídeo que hizo Rosa como presentación de este año, que lo explica bastante y bien y es precioso....GRACIAS ROUS!!!!




UN BESO A TODOS ESPECIALMENTE A LOS IFMSER@S

GONTXI

Música - Sueños de Papel

Escribe Gontxi:


Una de mis pasiones es la música. Me ayuda a abstraerme de la realidad, a intentar ver las cosas de otra forma. A descansar. A relajarme. Ya sabeis, "la música amansa a las fieras"

Y si es bonita mejor, si además tiene algo que decir, mucho mejor.

Por eso hago algo extraño hoy, y cuelgo un videoclip de La Fuga, uno de mis grupos favoritos. La canción es la de "Sueños de Papel", la primera que escuché de este grupo gracias a Alex y por la que me aficioné a ellos.

Sin más dilación ahí va, ojo a la letra, que tiene mucho que decir:


http://www.youtube.com/watch?v=NYmnHOYBkwg





Un beso muy fuerte a todos

-GONTXI-

viernes, 12 de octubre de 2007

Cuentos Populares - Ben Said y el Mochuelo

Escribe Gontxi:



Inaguro con este cuento marroquí la sección de cuentos populares que pondré para que nos sea posible enriquecernos con más culturas que con la nuestra. Es importante no ser como los caballos, con la cabezada que le obliga a mirar sólo en una dirección, para eso mejor ser un halcón y poder ver más allá de lo nuestro, para así entender mejor a los demás.





Esta fábula se narra en Marruecos, pueblo musulmán de áfrica Septentrional (nórdico).

Los musulmanes tienen cinco preceptos para salvarse: creer en Allah (Dios) y en Mahoma su profeta, orar cinco veces al día, hacer limosna a los pobres, ayunar en el mes de Ramadan (IX mes del año musulmán-mes de abstinencia), hacer una peregrinación a la Meca (ciudad santa de los musulmanes) y a la Casa de Allah (casa de Dios donde está la piedra donde Dios y su profeta hablaron).



Esta fábula es contra quien interpreta los preceptos de la religión según su propio interés.





Ben Said era un buen zapatero y un musulmán devoto y practicante. Un día,
antes
del atardecer, entró en la mezquita a orar como era la costumbre.
Sentado en los
talones, en un ángulo tranquilo se preparaba a invocar a
Allah, cuando sus ojos
miraron una lechuza viejita que se estaba encaramando
en una altura del muro y
parecía ignorar al hombre delante de ella a tan
corta distancia. Ben Said la
miró un largo rato despertándole curiosidad.



Al día siguiente, a la misma
hora, regresó a la mezquita, y el
pájaro estaba allá, como encantado en el muro.
El tercer día la vio todavía
en el mismo lugar: no se había movido. Cada tarde
Ben Said encontraba al
pájaro inmóvil abrigado en el mismo sitio. Decidió
acercarse y se dio cuenta
que el mochuelo era ciego “¡Sh, he aquí! –dijo entre
sí Ben Said- he aquí
porque la pobre bestia no abandona su escondite. ¡Es ciego!
¿Cómo encontrará
su alimento?



Mientras fantaseaba, imaginaba, buscando una
respuesta a aquellas
interrogantes, llegó un halcón con las alas desplegadas y
se abrigó al lado
del mochuelo, llevaba en el pico una pequeña serpiente, se
puso a desgarrar
la carne y le daba al pobre mochuelo. Al ver aquella escena Ben
Said se
movió a compasión y empezó a pensar y razonar para sí mismo: ¡Cuán bueno
es
Dios que se toma curar de un pobre pájaro! Con su ayuda le impide de perecer
miserablemente, pobremente. Y decir que yo pobre Ben Said, tengo que
esforzarme
para vivir y tengo que trabajar para juntar un caudal o un
menudo, cuantos
zapatos y más zapatos que remendar. Más, ¿está mal
levantarse tan temprano y
trabajar con afán todo el día?, ¿Más no vale la
pena vivir con ansiedad
permanentemente cuando sería suficiente tener
confianza en la bondad de Dios que
mantiene esta ave? Tal vez yo, Ben Said,
¿no tengo el mismo valor que un
mochuelo a los ojos de Dios?



En fin Ben Said decidió abandonar su
oficio. Desde aquel día
abandonó el cuero, los clavos y el martillo, cerro la
tienda y se fue a
sentar delante de la mezquita. Estaba contento y orgulloso de
sí mismo:
“Ahora sí que me asemejo al viejo mochuelo”. Y esperaba a que los que
pasaran dejaran alguna limosna.



Se quedaba así acurrucado con la mano
tendida,
cuando pasó un amigo por allá por casualidad, lo miró y al reconocerlo
admirado le preguntó: ¿Ben Said, qué sucedió?



Para responderle el zapatero
narró toda la historia del viejo
mochuelo y del halcón socorredor. ¿No había
sido acoso aquello, un llamado
del cielo? ¿Un signo de la voluntad de Dios?, Sin
embargo el amigo meneo la
cabeza y dijo:



- Querido Ben Said me parece que tú
no has entendido nada de lo
que Dios te ha querido decir. Si te mostró la
escena, no lo hizo para que tú
corrieses a comportarte como el mochuelo, sino
para que tu imitases al
halcón que ayudó a un infortunado y más necesitado
que él. Esto solamente te
quería enseñar Dios: tú debes ser un amigo caritativo,
bondadoso para los
hermanos indigentes y debes ser para ellos un socorredor
lleno de cariño.



Ben Said que era un poco tardío de mente, aunque honesto y
conforme a razón, regresó al trabajo y con empeño para ganar más y lograr
ayudar
también a los demás, más pobres que él.

Aprovecho esta "inaguración" para dar la bienvenida a Paulov, que escribirá desde su cuerda como hago yo. Podremos disfrutar de él todo lo que se preste.
¡¡Buena suerte y a por todas Paulov!!

Descalzo


Escribe Gontxi:
Esta entrada proviene de otro blog... http://cartadesdemibarco.blogspot.com/ sin lugar a dudas un espacio bastante recomendable.



Por Bastian




Muchos habréis visto, en algún lado de vuestra ciudad, un par de zapatillas atadas por los cordones, colgando de un cable eléctrico en mitad de la calle. Es curioso investigar sobre su significado...
  • Lo más generalizado es que estas zapatillas marcan un lugar de venta de droga. Algunos añaden a la explicación el macabro simbolismo de que si pruebas esa droga, ya no la abandonas, y que por eso no necesitas tus zapatillas para ir a ninguna otra parte.
  • Hay quien dice que las zapatillas marcan, a modo de memorial, el lugar donde murió alguien de una banda o pandilla, a manos de otra banda o pandilla. Me temo que estas dos primeras teorías tienen mucho de leyenda urbana.
  • Pero no todo es tan morboso. Otros dicen que esas zapatillas se cuelgan ahí para celebrar el fin de un curso, un matrimonio, un rito de paso, el fin del servicio militar, o incluso la pérdida de la virginidad. Y... ¿Por qué no?
  • Teorías más sencillas... Una broma pesada a un compañero del colegio, una forma de expresión artística, una forma de deshacerte de un par de zapatillas viejas, o simplemente, hacerlo porque has visto que otros también lo han hecho.
  • En la película "Big Fish", los habitantes de Espectro colgaban sus zapatos de un cable a la entrada del pueblo, ya que eran tan felices allí que nunca se irían.
  • Una de las cosas que más me ha llamado la atención investigando sobre el tema ha sido ver que esto se hace en muchísimas partes del mundo, y que por ejemplo, en Australia, fue un símbolo de las manifestaciones por la prohibición del uso de minas terrestres. En un principio, la gente amontonaba sus zapatillas, pero a algunos se les ocurrió que colgándolas de un cable, permanecerían visibles por más tiempo. Y eso hicieron.

Yo sin embargo, tengo otra teoría; y es simplemente pensar que a alguien se le ocurrió que ya estaba bien de hacer lo "convencional", decidió por seguir caminando descalzo, y se quitó un peso enorme de encima, en todos los sentidos. Y aquí queda, como advertencia. O quizás como consejo.